Sibaritissimo

Sean John Unforgivable

Sean John Unforgivable



No soy un hombre con prejuicios, pero usar el perfume de una «celebrity» nunca me ha gustado. Hace años leí en foros de Internet muy buenas críticas al perfume de Sean John, un rapero con tantos nombres como cadenas y anillos: ha sido P. Diddy, Puff Daddy, Sean Combs y ahora Sean John. El hecho es que todo lo que toca este hombre-de-los-mil-nombres se convierte en oro, su música ha catapultado a Mariah Carey, J Lo o Mary J Blige, su linea de ropa vuela de las tiendas en Estados Unidos (hasta la propia Pe le ha servido de modelo ocasional) y su perfume hace lo propio. Bajo el paraguas de Estée Lauder, el perfumista Dave Apel ha creado una composición elegante, sutil y sofisticada muy lejana de la imagen ruda del personaje que le pone nombre. Hace unas semanas lo he visto en El Corte Inglés y mi expresión fue: ¡Al fin en España! Me perfumé y he aquí mis impresiones:

«Unforgivable» tiene la impronta del hombre recién salido de la ducha, fresco y limpio. La salida cítrica de mandarinas y naranjas adquiere una calidez inesperada muy favorable. A los pocos segundos da paso al tema central del perfume: un acorde ozónico-marino diferente a muchos otros que copan los perfumes comerciales. Este elemento imprime carácter a la fragancia y lejos de mitigar los arreglos olfativos, los sostiene dando viveza a los cítricos y aderezando con aires salados la armonía frutal y ese soplo herbal de la lavanda. Esta contraposición de acordes logra (milagrosamente) un balance armonioso. Hay un momento en el que siento el perfume como parte de mi piel, no es una sustancia que me he puesto, sino un olor que emano. Este es un fenómeno que valoro, no sucede con mucha frecuencia, pero si mi piel no admite de modo natural los elementos que componen el perfume, definitivamente no lo uso. Es cuestión de química corporal y de la maestría del perfumista para lograr la magia. El carácter frutal de «Unforgivable» se acentúa con notas dulces de manzana y un aporte verde de albahaca. A ratos siento un burbujeo furtivo, un acorde champagne que realza el perfume y le aporta un toque de sofisticación. Las notas graves son simplemente elegantes (si se entiende la elegancia como sencillez). Contrastan el almizcle con la sensualidad de la madera de sándalo y el ámbar ante la omnipresencia de dulces notas afrutadas y una brisa marina que llena los pulmones y el alma de mil evocaciones.

La fragancia de Sean John recuerda varios perfumes masculinos de Creed, siendo «Unforgivable» como la moda americana, más fácil de llevar, chic y práctica. También más económica. Quizás sea un intento procaz de acercar el mundo de las fragancias de lujo al gran público. «Unforgivable» nunca será «Millésime Imperial» como «Cool Water» nunca ha sido «Green Irish Tweed«, pero lo intentan y se vende. Dejémosle tiempo, «el implacable, el que pasó» lo pone todo en su sitio.

Sean John Fragances

Salir de la versión móvil